La mayoría de las cosas que nos preocupan y deprimen, nunca sucederán.

La verdad es que la mayoría de los problemas están en nuestra mente, creamos los escenarios negativos, pensamos en el peor resultado posible y en ocasiones incluso imposible, esto nos hace preocuparnos por cosas que nunca sucederán y muchas que ni siquiera pueden ser realistas.

 

No lo recordaremos

La mayoría de las cosas que hoy nos preocupan y nos deprimen ya ni siquiera las recordaremos después de 5 años. Ya sean estos problemas escolares, estrés laboral, rupturas amorosas, problemas familiares, ninguno de ellos estará allí en 5 años y ni siquiera los recordaremos y si las recordamos, pensaremos que fue una tontería habernos deprimido por ellas.

 

Era necesario que sucediera, es un paso necesario.

En la vida no siempre tenemos éxito, pero tampoco fracasamos, ya se los he comentado, el fracaso es de hecho una oportunidad para aprender y crecer. Cada vez que no tenemos éxito, aprendemos y nos levantaremos con mayor fortaleza.

 

Las cosas cambiarán más pronto de lo que pensamos y de formas que nunca esperábamos.

Ninguno de nuestros problemas son permanentes, las situaciones (buenas y malas) no seguirán siendo las mismas para siempre, podríamos pensar que no hay salida, pero se abrirá una puerta, y ni siquiera nos daremos cuenta de cómo la página se volvió y las cosas cambian para bien.

 

Cada uno tiene sus propios desafíos en la vida.

A veces, mientras miramos la vida de otras personas, parece que todos tienen una vida perfecta y somos los únicos que tienen problemas, la verdad es que no es así, todos tienen sus propias luchas en la vida y, la verdad muchas de ellas harían las nuestras verse minúsculas.

Por último, pero no menos importante, tenemos que recordar que después de cada noche oscura, habrá una mañana brillante.

Cree que Dios está contigo y está pendiente de que cada circunstancia difícil sea bien interpretada y aprovechada y así se torne en una bendición. Entender esto te mantendrá motivado y ahuyentará la depresión.

 

La mayoría de las cosas que nos preocupan y deprimen, nunca sucederán.

La verdad es que la mayoría de los problemas están en nuestra mente, creamos los escenarios negativos, pensamos en el peor resultado posible y en ocasiones incluso imposible, esto nos hace preocuparnos por cosas que nunca sucederán y muchas que ni siquiera pueden ser realistas.  

No lo recordaremos

La mayoría de las cosas que hoy nos preocupan y nos deprimen ya ni siquiera las recordaremos después de 5 años. Ya sean estos problemas escolares, estrés laboral, rupturas amorosas, problemas familiares, ninguno de ellos estará allí en 5 años y ni siquiera los recordaremos y si las recordamos, pensaremos que fue una tontería habernos deprimido por ellas.  

Era necesario que sucediera, es un paso necesario.

En la vida no siempre tenemos éxito, pero tampoco fracasamos, ya se los he comentado, el fracaso es de hecho una oportunidad para aprender y crecer. Cada vez que no tenemos éxito, aprendemos y nos levantaremos con mayor fortaleza.  

Las cosas cambiarán más pronto de lo que pensamos y de formas que nunca esperábamos.

Ninguno de nuestros problemas son permanentes, las situaciones (buenas y malas) no seguirán siendo las mismas para siempre, podríamos pensar que no hay salida, pero se abrirá una puerta, y ni siquiera nos daremos cuenta de cómo la página se volvió y las cosas cambian para bien.  

Cada uno tiene sus propios desafíos en la vida.

A veces, mientras miramos la vida de otras personas, parece que todos tienen una vida perfecta y somos los únicos que tienen problemas, la verdad es que no es así, todos tienen sus propias luchas en la vida y, la verdad muchas de ellas harían las nuestras verse minúsculas. Por último, pero no menos importante, tenemos que recordar que después de cada noche oscura, habrá una mañana brillante. Cree que Dios está contigo y está pendiente de que cada circunstancia difícil sea bien interpretada y aprovechada y así se torne en una bendición. Entender esto te mantendrá motivado y ahuyentará la depresión.