Si hemos de vivir una vida plena y productiva, una de las habilidades más importantes a desarrollar es la capacidad de manejar y resolver conflictos.

 

“Una vida conflictiva es una vida enfermiza”

Existen muchas familias que pierden la harmonía y muchas empresas que pierden producción por la falta de habilidad para gestionar los conflictos. En la mayoría de los casos estas se agrietan de adentro hacia fuera sin embargo aún buscan la solución a sus problemas en el entorno en lugar de buscarlo en el intorno.

 

La culpa es de las discrepancias

Las discrepancias son el resultado de diferentes interpretaciones de la realidad, diferentes puntos de vista o diferentes intenciones e intereses.

Un conflicto es una discrepancia no gestionada, un problema no resuelto, mal definido o entendido. Es una señal de alarma que indica riesgos inminentes y es una señal de emergencia que indica que debemos tomar medidas correctivas.

Uno de los problemas de los conflictos es que, si no se tratan, estos no desaparecen, si se reprimen a su tiempo explotan y fácilmente se expanden a toda la familia u organización.

 

¿Porqué se nos forman conflictos?

Los conflictos se forman cuando no resolvemos un problema oportunamente, cuando no estamos dispuestos a ceder terreno, cuando cada uno busca sus propios intereses o no hay capacidad para un confrontamiento saludable.

 

Los escaladores del conflicto

Existen ciertos ambientes o actitudes que promueven que los conflictos se escalen, algunos de ellos son; un ambiente de inconformidad, exceso de reglas o medidas de control que generan estrés, mala comunicación, comportamientos agresivos, insatisfacción, desconfianza, deterioro del contrato psicológico familiar o empresarial, la pérdida de la sinergia y la eficacia.

Las dos actitudes principales que generan conflicto son la actitud orgullosa que produce control y la baja estima que produce temor. Estas dos, aunque una parece de ataque y otra de defensa son destructivas, y es necesario controlarlas para evitar que conviertan el ambiente en uno conflictivo.

 

¿Cuando llega el conflicto?

Usualmente el conflicto se anuncia de antemano por medio de una queja o manifestación de malestar e inconformidad.  Cuando escuchamos una queja, es necesario atenderla ya que nos provee con valiosa información pudiendo así identificar cuando inicia la gestación del ambiente conflictivo.

 

“La queja siempre tiene inherente, una petición de solución a dicho malestar”

 

Como evitar que se formen conflictos:

La mejor manera de hacerlo es prestando atención a las quejas que de manera indirecta nos anuncian que el cambio es necesario. Hacerlo con una actitud de empatía y reconocer que no siempre tenemos la razón, y que otros también son inteligentes.

 

Yo no quiero conflictos

 Es seguro que ninguno de nosotros deseamos tener conflictos sin embargo los tendremos y hemos de saber detectarlos, enfrentarlos y resolverlos con un enfoque en la resolución y no en la búsqueda de culpables.

“Solo hay conflicto si las dos partes lo permiten, solo hay solución al conflicto si las dos partes lo desean”

Una familia, organización o empresa con conflictos ocultos o destructivos de está suicidando, pero una que los detecta, confronta y los resuelve crece.

 

“Cuando evitamos o escondemos el conflicto para evitar sentirnos emocionalmente mal solamente lo posponemos y posponer es agravar”

 

Si hemos de vivir una vida plena y productiva, una de las habilidades más importantes a desarrollar es la capacidad de manejar y resolver conflictos.  
“Una vida conflictiva es una vida enfermiza”
Existen muchas familias que pierden la harmonía y muchas empresas que pierden producción por la falta de habilidad para gestionar los conflictos. En la mayoría de los casos estas se agrietan de adentro hacia fuera sin embargo aún buscan la solución a sus problemas en el entorno en lugar de buscarlo en el intorno.   La culpa es de las discrepancias Las discrepancias son el resultado de diferentes interpretaciones de la realidad, diferentes puntos de vista o diferentes intenciones e intereses. Un conflicto es una discrepancia no gestionada, un problema no resuelto, mal definido o entendido. Es una señal de alarma que indica riesgos inminentes y es una señal de emergencia que indica que debemos tomar medidas correctivas. Uno de los problemas de los conflictos es que, si no se tratan, estos no desaparecen, si se reprimen a su tiempo explotan y fácilmente se expanden a toda la familia u organización.   ¿Porqué se nos forman conflictos? Los conflictos se forman cuando no resolvemos un problema oportunamente, cuando no estamos dispuestos a ceder terreno, cuando cada uno busca sus propios intereses o no hay capacidad para un confrontamiento saludable.   Los escaladores del conflicto Existen ciertos ambientes o actitudes que promueven que los conflictos se escalen, algunos de ellos son; un ambiente de inconformidad, exceso de reglas o medidas de control que generan estrés, mala comunicación, comportamientos agresivos, insatisfacción, desconfianza, deterioro del contrato psicológico familiar o empresarial, la pérdida de la sinergia y la eficacia. Las dos actitudes principales que generan conflicto son la actitud orgullosa que produce control y la baja estima que produce temor. Estas dos, aunque una parece de ataque y otra de defensa son destructivas, y es necesario controlarlas para evitar que conviertan el ambiente en uno conflictivo.   ¿Cuando llega el conflicto? Usualmente el conflicto se anuncia de antemano por medio de una queja o manifestación de malestar e inconformidad.  Cuando escuchamos una queja, es necesario atenderla ya que nos provee con valiosa información pudiendo así identificar cuando inicia la gestación del ambiente conflictivo.  
“La queja siempre tiene inherente, una petición de solución a dicho malestar”
  Como evitar que se formen conflictos: La mejor manera de hacerlo es prestando atención a las quejas que de manera indirecta nos anuncian que el cambio es necesario. Hacerlo con una actitud de empatía y reconocer que no siempre tenemos la razón, y que otros también son inteligentes.   Yo no quiero conflictos  Es seguro que ninguno de nosotros deseamos tener conflictos sin embargo los tendremos y hemos de saber detectarlos, enfrentarlos y resolverlos con un enfoque en la resolución y no en la búsqueda de culpables.
“Solo hay conflicto si las dos partes lo permiten, solo hay solución al conflicto si las dos partes lo desean”
Una familia, organización o empresa con conflictos ocultos o destructivos de está suicidando, pero una que los detecta, confronta y los resuelve crece.  
“Cuando evitamos o escondemos el conflicto para evitar sentirnos emocionalmente mal solamente lo posponemos y posponer es agravar”