Hay un concepto erróneo que escuchamos con bastante regularidad cuando alguien está pasando por una crisis por un período extendido de tiempo:

 

“El tiempo lo cura todo”

 

La verdad, no es así. Un hueso roto tratado solo por el tiempo sería un desastre. Una herida de cierta profundidad sin haber sido correctamente saturada y tratada, de no infectarse dejara marcadas cicatrices. De la misma manera, una herida emocional tratada solo por el tiempo, suele producir vergüenza, sobrecompensación, o muchas otras características que usualmente categorizamos como “issues.”

 

Seguramente puedes pensar en alguien que aun lleva cicatrices causadas por alguna antigua tragedia. Posiblemente también puedes pensar en alguien que logró superar la suya con éxito.

 

Cualquier pérdida, no importa el tamaño o clase, requiere recuperación. El tiempo ayuda, pero nunca es la única solución.

 

Aquí les comparto algunas maneras de recuperarse de tragedias personales o profesionales.

 

1.- PRIMERO QUE NADA, NO HAGAS NADA

Algunos pudieran pensar que es lo más valiente. La mayor parte de las decisiones altamente emocionales son erróneas. Esta es mi experiencia personal.

 

No hacer nada o no tomar acción te puede permitir que te deshagas de la visión de túnel. Esto te facilita tener una visión más panorámica, y más objetiva. Solo entonces estamos capacitados avanzar a la segunda opción.

 

2.- MUCHA CALMA

La única manera segura de ascender una gran montaña, es hacerlo lentamente, con cuidado, ajustándose a la altura y a las diferentes variables y condiciones.

 

Cuando tu confianza seguridad personal es dañada, usualmente se tomará pequeñas victorias para ir recuperando la confianza.

En este mismo momento me encuentro visitando personas que recién pasaron por la tragedia del terremoto de 7.1 de magnitud en Oaxaca, México, que afectara el centro del país. Aun se pueden ver personas durmiendo fuera de sus casas, no porque sus casas hayan sido destruidas sino por el temor y la inseguridad que representa el volver estar dentro de ellas.

Muchos caminan y no lo hacen por las banquetas sino por el centro de la calle, como evitando el peligro de alguna casa que se pueda derrumbar.

Volver a sus casas requerirá ir y entrar un momento durante el día, la próxima vez quedarse un rato más y finalmente quedarse por la noche a dormir hasta que la confianza sea recuperada y se encuentren en la misma situación en la que ocurrió el desastre sin experimentar temor.

Alguien en alguna ocasión dijo “Estoy lentamente metiendo mi pie en las mismas aguas en las que se dio la tragedia.”

 

3.- RECUERDA TU PORQUE (o crea uno)

Recordar el porqué es importante, este siempre debe ser mucho más grande que el evento a la catástrofe. Diciendo esto pretendo hacerte pensar que las razones para recuperarse deben de magnificarse a la vez que se minimizan los pensamientos de desastre. En este ejemplo real, podríamos decir que el “porqué’ sería; porque mis hijos lo merecen, porque ellos deben de normalizar sus vidas, porque todas las cosas resultarán bien, etc.

 

4.- NUEVA PERSPECTIVA

Las experiencias difíciles, después de superadas le dan una nueva perspectiva a la vida.

Esa nueva perspectiva con la que ahora contamos nos hace más valiosos. Ahora nuestra participación será desde una perspectiva de la experiencia personal. De pronto, valemos más.

 

5.- VALOR AGREGADO

Ahora, después de una gran pérdida, sabemos que tenemos una gran capacidad de sobrevivencia. Ahora nosotros podemos dar ideas a otros de cómo superar las pérdidas y las dificultades. De pronto, somos expertos y más interesantes.

 

Estas claves para recuperarse, si las recordamos en el momento de la pérdida, nos ayudarán a sobrevivirla con una buena actitud, sabiendo que el que mantiene esta actitud a pesar de la pérdida, y ano está perdiendo.

 

Hay un concepto erróneo que escuchamos con bastante regularidad cuando alguien está pasando por una crisis por un período extendido de tiempo:  
“El tiempo lo cura todo”
  La verdad, no es así. Un hueso roto tratado solo por el tiempo sería un desastre. Una herida de cierta profundidad sin haber sido correctamente saturada y tratada, de no infectarse dejara marcadas cicatrices. De la misma manera, una herida emocional tratada solo por el tiempo, suele producir vergüenza, sobrecompensación, o muchas otras características que usualmente categorizamos como “issues.”   Seguramente puedes pensar en alguien que aun lleva cicatrices causadas por alguna antigua tragedia. Posiblemente también puedes pensar en alguien que logró superar la suya con éxito.   Cualquier pérdida, no importa el tamaño o clase, requiere recuperación. El tiempo ayuda, pero nunca es la única solución.   Aquí les comparto algunas maneras de recuperarse de tragedias personales o profesionales.   1.- PRIMERO QUE NADA, NO HAGAS NADA Algunos pudieran pensar que es lo más valiente. La mayor parte de las decisiones altamente emocionales son erróneas. Esta es mi experiencia personal.   No hacer nada o no tomar acción te puede permitir que te deshagas de la visión de túnel. Esto te facilita tener una visión más panorámica, y más objetiva. Solo entonces estamos capacitados avanzar a la segunda opción.   2.- MUCHA CALMA La única manera segura de ascender una gran montaña, es hacerlo lentamente, con cuidado, ajustándose a la altura y a las diferentes variables y condiciones.   Cuando tu confianza seguridad personal es dañada, usualmente se tomará pequeñas victorias para ir recuperando la confianza. En este mismo momento me encuentro visitando personas que recién pasaron por la tragedia del terremoto de 7.1 de magnitud en Oaxaca, México, que afectara el centro del país. Aun se pueden ver personas durmiendo fuera de sus casas, no porque sus casas hayan sido destruidas sino por el temor y la inseguridad que representa el volver estar dentro de ellas. Muchos caminan y no lo hacen por las banquetas sino por el centro de la calle, como evitando el peligro de alguna casa que se pueda derrumbar. Volver a sus casas requerirá ir y entrar un momento durante el día, la próxima vez quedarse un rato más y finalmente quedarse por la noche a dormir hasta que la confianza sea recuperada y se encuentren en la misma situación en la que ocurrió el desastre sin experimentar temor. Alguien en alguna ocasión dijo “Estoy lentamente metiendo mi pie en las mismas aguas en las que se dio la tragedia.”   3.- RECUERDA TU PORQUE (o crea uno) Recordar el porqué es importante, este siempre debe ser mucho más grande que el evento a la catástrofe. Diciendo esto pretendo hacerte pensar que las razones para recuperarse deben de magnificarse a la vez que se minimizan los pensamientos de desastre. En este ejemplo real, podríamos decir que el “porqué’ sería; porque mis hijos lo merecen, porque ellos deben de normalizar sus vidas, porque todas las cosas resultarán bien, etc.   4.- NUEVA PERSPECTIVA Las experiencias difíciles, después de superadas le dan una nueva perspectiva a la vida. Esa nueva perspectiva con la que ahora contamos nos hace más valiosos. Ahora nuestra participación será desde una perspectiva de la experiencia personal. De pronto, valemos más.   5.- VALOR AGREGADO Ahora, después de una gran pérdida, sabemos que tenemos una gran capacidad de sobrevivencia. Ahora nosotros podemos dar ideas a otros de cómo superar las pérdidas y las dificultades. De pronto, somos expertos y más interesantes.   Estas claves para recuperarse, si las recordamos en el momento de la pérdida, nos ayudarán a sobrevivirla con una buena actitud, sabiendo que el que mantiene esta actitud a pesar de la pérdida, y ano está perdiendo.