Todos conocemos a uno de estos. Y sabemos que parecieran tener una habilidad especial para arruinar tu día. Ellos destacan por drenar tu energía y matar tu buen espíritu. Sería genial si pudiéramos evitarlos por completo, lamentablemente no siempre es una opción ya que usualmente nos encontramos con ellos en lugares ineludibles. Así que enumeraré alunas técnicas para lidiar con estas personas difíciles. Emplear estas técnicas, además de ayudarnos a prevenir el conflicto, nos convierte en mejores personas.

Esta persona complicada, es un compañero de trabajo, un miembro de la familia usualmente conflictivo, o algún extraño en el tráfico.

Independientemente del escenario, la forma en que elegimos responder, está 100% dentro de nuestro control.

La única manera que podemos lograr lidiar con ellos, es reconocer el “desencadenante”, reconocer la emoción que éste está experimentando y elegir la acción apropiada y deliberada para alterarla de una manera positiva.

A continuación, te comparto cuatro métodos para responder conscientemente a una persona difícil. Elegir ser consciente en lugar de visceral e impulsivo, tiene numerosos beneficios, como veremos a continuación.

 

  1. Adopta la mentalidad de un principiante

Haz un esfuerzo por resistir a la necesidad de tener razón, incluso si tienes razón. Es posible que necesites pedirle a tu ego y tu intelecto que se aparten. Imagina que no conoces la respuesta correcta y estás abierto a una nueva perspectiva. Recuerda que hasta el que parece más tonto podría tener algo de razón.

Es importante que en ocasiones “nos pongamos de acuerdo en que no siempre tenemos que estar de acuerdo”. En última instancia, a la otra parte no le importa si tienes razón. Podrían estar buscando discutir, pero su argumento podría contener granos de verdad. Aprende a ver cada conflicto como una oportunidad para aprender. Puede que tengas razón, pero también puedes estar equivocado. Se curioso y evita ser argumentativo.

 

  1. Mantén el autocontrol

Cuando te enfrentas a una persona difícil, es importante mantener la calma. Cuanto menos reactivo seas, más puedes emplear el juicio para abordar la situación. Un gran truco para esto, es volverte un tercero. Observa la situación como si estuvieras viéndola desde lejos. Este es un enfoque consciente que permite que la difícil situación actual, sea sólo temporal. Esto te ayuda a ser proactivo en lugar de reactivo.

No te inclines ante sus tácticas de intimidación. Es importante estar en control de tus emociones y acciones, lo que te da poder para tener más control sobre la situación. Esto requiere práctica, por supuesto. Prueba la meditación o la oración diaria. Esto puede ayudar a entrenar a tu cerebro a deslizarse más fácilmente en un estado controlado.

 

  1. Enfoque con compasión

Mostrar compasión ayudará a desvanecer la tensión. También ayuda a separar a la persona de la cuestión.

Cambia tu mente de reactiva a proactiva, es mucho más fácil responder a las personas difíciles con amabilidad. No tienes que ser una persona fácil de convencer y no tienes que renunciar a tu punto de vista, pero no tienes que ser combativo con la persona difícil, tampoco.

Cuando actúas con gentileza, la gente estará más abierta a lo que tienes que decir. Indica tus límites claramente y profesionalmente, pero no ataques y no provoques. Se suave en la persona y firme en el tema.

 

  1. Sonríe, relájate y respira

Céntrate en tu respiración, toma tu enfoque de los estímulos externos negativos y lo coloca internamente. Esto pone tu mente en paz, lo que te permite tratar con personas difíciles y situaciones de manera más eficaz.

Una sonrisa genuina puede ser una excelente manera de reducir los mecanismos de defensa de la otra parte. Les restas poder y también puedes aliviar tu propia tensión interna. Sin embargo, si la situación es extremadamente volátil, no te comprometas con la otra parte. Algunos conflictos se disuelven mejor poniendo distancia de por medio.

 

Todos conocemos a uno de estos. Y sabemos que parecieran tener una habilidad especial para arruinar tu día. Ellos destacan por drenar tu energía y matar tu buen espíritu. Sería genial si pudiéramos evitarlos por completo, lamentablemente no siempre es una opción ya que usualmente nos encontramos con ellos en lugares ineludibles. Así que enumeraré alunas técnicas para lidiar con estas personas difíciles. Emplear estas técnicas, además de ayudarnos a prevenir el conflicto, nos convierte en mejores personas. Esta persona complicada, es un compañero de trabajo, un miembro de la familia usualmente conflictivo, o algún extraño en el tráfico. Independientemente del escenario, la forma en que elegimos responder, está 100% dentro de nuestro control. La única manera que podemos lograr lidiar con ellos, es reconocer el “desencadenante”, reconocer la emoción que éste está experimentando y elegir la acción apropiada y deliberada para alterarla de una manera positiva. A continuación, te comparto cuatro métodos para responder conscientemente a una persona difícil. Elegir ser consciente en lugar de visceral e impulsivo, tiene numerosos beneficios, como veremos a continuación.  
  1. Adopta la mentalidad de un principiante

Haz un esfuerzo por resistir a la necesidad de tener razón, incluso si tienes razón. Es posible que necesites pedirle a tu ego y tu intelecto que se aparten. Imagina que no conoces la respuesta correcta y estás abierto a una nueva perspectiva. Recuerda que hasta el que parece más tonto podría tener algo de razón. Es importante que en ocasiones “nos pongamos de acuerdo en que no siempre tenemos que estar de acuerdo”. En última instancia, a la otra parte no le importa si tienes razón. Podrían estar buscando discutir, pero su argumento podría contener granos de verdad. Aprende a ver cada conflicto como una oportunidad para aprender. Puede que tengas razón, pero también puedes estar equivocado. Se curioso y evita ser argumentativo.  
  1. Mantén el autocontrol

Cuando te enfrentas a una persona difícil, es importante mantener la calma. Cuanto menos reactivo seas, más puedes emplear el juicio para abordar la situación. Un gran truco para esto, es volverte un tercero. Observa la situación como si estuvieras viéndola desde lejos. Este es un enfoque consciente que permite que la difícil situación actual, sea sólo temporal. Esto te ayuda a ser proactivo en lugar de reactivo. No te inclines ante sus tácticas de intimidación. Es importante estar en control de tus emociones y acciones, lo que te da poder para tener más control sobre la situación. Esto requiere práctica, por supuesto. Prueba la meditación o la oración diaria. Esto puede ayudar a entrenar a tu cerebro a deslizarse más fácilmente en un estado controlado.  
  1. Enfoque con compasión

Mostrar compasión ayudará a desvanecer la tensión. También ayuda a separar a la persona de la cuestión. Cambia tu mente de reactiva a proactiva, es mucho más fácil responder a las personas difíciles con amabilidad. No tienes que ser una persona fácil de convencer y no tienes que renunciar a tu punto de vista, pero no tienes que ser combativo con la persona difícil, tampoco. Cuando actúas con gentileza, la gente estará más abierta a lo que tienes que decir. Indica tus límites claramente y profesionalmente, pero no ataques y no provoques. Se suave en la persona y firme en el tema.  
  1. Sonríe, relájate y respira

Céntrate en tu respiración, toma tu enfoque de los estímulos externos negativos y lo coloca internamente. Esto pone tu mente en paz, lo que te permite tratar con personas difíciles y situaciones de manera más eficaz. Una sonrisa genuina puede ser una excelente manera de reducir los mecanismos de defensa de la otra parte. Les restas poder y también puedes aliviar tu propia tensión interna. Sin embargo, si la situación es extremadamente volátil, no te comprometas con la otra parte. Algunos conflictos se disuelven mejor poniendo distancia de por medio.