Lo que no puedo perdonar

como no ser víctima

Todos hemos sido ofendidos y hemos perdonado, sin embargo hay algunas ofensas que se nos dificulta perdonar. Estas ofensas parecen quedarse grabadas en la memoria de manera permanente y encargarse de hacernos sentir la necesidad de cobrarle a la persona que nos ofendió.

Perdonar es la acción de reaccionar ante un daño que nos han hecho, que implica olvidar la injusticia que nos ha sucedido, pero por encima de todo, implica una renuncia a la venganza y al rencor, donde la persona a pesar de todo, busca lo mejor para el otro.

El saber perdonar consiste en una actitud, en la decisión de dejar ir la ira y el rencor y dejar entrar la aceptación del daño del pasado y situar la vista hacia el futuro. Los beneficios del perdón son muchos, entre ellos, la paz que genera.

Por qué se nos dificulta perdonar?

Existen tres razones principales por las que se nos dificulta perdonar a quien nos ofende yeseras son:

  1. Porque el ofensor no merece ser perdonado.
  2. También porque el orgullo no lo permite.
  3. O porque se nos olvida que también hemos ofendidoRecordar qué es cierto, que el ofensor no merece ser perdonado así como nosotros tampoco es importante. No olvidemos tampoco que el orgullo nos destruye, destruye nuestras relaciones y destruye nuestra capacidad para funcionar bien en la sociedad.

“Perdonar es dejar a un prisionero libre y descubrir que el prisionero eras tu”

¿Cómo perdonar?

1. Reconocer el daño

Hay muchas personas que cuando han sido dañadas por alguien importante para ellas, esconden su dolor para no sentirlo, para protegerse.

2. Deshacernos del resentimiento

El resentimiento da lugar a la necesidad de venganza, y la venganza causa que las heridas que nos han hecho se mantengan abiertas. Si entramos en un círculo vicioso de resentimiento y venganza, nuestras heridas no podrán sanarse y seguiremos manteniendo el malestar.

“Quien guarda resentimiento es como quien esconde en sus ropas una granada, tarde o temprano explotará”
- Ben Sánchez

3. Ser selectivos con el recuerdo del pasado

Entre más invitemos a los recuerdos de la ofensa, más sufriremos y más dificultad tendremos para perdonar y seguir adelante.

“El recuerdo dela ofensa hace la herida más profunda”
- Ben Sánchez

4. Vea a la persona como en verdad es, no como la percibimos desde la ofensa.

Cuando nos sentimos ofendidos  tenemos la tendencia a ver solo los defectos y a atribuirle a todo una mala intención. 

“No olvides que todos somos más que nuestros errores”

Intentemos ser objetivos y ver a la persona así como nos vemos a nosotros y a justificarla así como quisiéramos que se nos justifique a nosotros.

5.- El arrepentimiento no es una condición.

Aunque es mucho más fácil perdonar cuando la otra persona se ve genuinamente arrepentida, esta no es una condición ni tampoco que emita una declaración de culpa. Hemos de entender que las personas tienen bloqueos o mecanismos de defensa que les impiden reconocer su culpa.

6. No esperes nada a cambio.

Un buen consejo es no esperar nada a cambio. Perdona, evita estar en la misma situación y empieza a vivir.

“Las apariencias no engañan, nos engañamos con nuestras propias expectativas”

“La serenidad viene cuando cambias las expectativas por aceptación”

7. Evita la venganza

Hay una frase que dice que no hace falta vengarse que la gente se destruye sola. De hecho aquellos que siguen haciendo el mal mal terminan. Así que déjalo a Dios para que en tu deseo de venganza no te conviertas en alguien como él.

“Antes de iniciar tu venganza, empieza a acabar dos tumbas”

“El que logra perdonar, empieza a volar”

“Perdonar no cambia el pasado pero engrandece el futuro”

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