Como ejercer autoridad

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"A veces se acaba haciendo más caso a alguien cuyas propuestas no son tan buenas, únicamente porque habla más alto o de manera más segura"

Ben Sánchez

Si deseas ser visto como un líder pero sientes que no proyectas autoridad o no te ven como a un líder hoy te comparto cómo tener autoridad frente a un público.

Las ventajas: Una de las principales ventajas de adquirir estas habilidades es que tu influencia aumentará y  tus resultados con tu equipo de trabajo serán exponenciadas.

Te compartimos algunas cosas que has de poner en práctica para aumentar tu autoridad tanto en casa como en tu trabajo:

1-Hazte oír

No es suficiente tener buenas ideas, es necesario presentarlas con autoridad y firmeza para que estas sean tomadas en cuenta. Será necesario hacerte notar en la sala, para ello, habla alto, con contundencia y decisión.

2-Ten opinión

Para ser respetado, debes de ser una persona de opiniones y con el valor de expresarlas. Evita ser una de esas personas que cuando les preguntan algo dicen que todo les parece bien o “no sé, me da igual, lo que tú quieras” porque esta actitud no transmite confianza y genera la sensación de que eres una persona muy insegura, moldeable y conformista. La gente sigue a personas con opiniones claras.

3-Respeta la opinión de los demás

Es cierto que una de las señales de identidad de un líder y de alguien con autoridad es que son muy convincentes en sus opiniones y por ello el resto de personas saben a quién acudir con un problema, saben quién les podrá guiar de la mejor manera posible. Pero igual que tú tienes tus opiniones, el resto también tendrá la suya. No te enfurezcas si son diferentes a la tuya. No intentes desacreditarles sólo porque piense diferente a ti. Demuestra inteligencia respetando las ideas del resto y piensa si algo de lo que han dicho puede ser correcto. Las personas se sientes muy gratificadas cuando un líder en quien confían da cabida a sus opiniones.

4-Si no estás de acuerdo, dilo

Si has analizado sus ideas y ves fallos o crees que son erróneas dilo con claridad. A veces se acaba haciendo más caso a alguien cuyas propuestas no son tan buenas, únicamente porque habla más alto o de manera más segura. Si proporcionas argumentos buenos por los que unas ideas son mejores que otras, el resto de la sala se dará cuenta de tus capacidades intelectuales y al final acabarán buscando soluciones en ti porque transmites conocimiento y confianza.

5-Sé firme pero amable

Argumenta en contra de ideas erróneas o mejorables, pero desde la amabilidad y el respeto. No es una lucha personal y puedes hablar de manera constructiva en vez de destruir a tus compañeros. A las personas siempre les gusta sentirse valoradas, no tener la sensación de que sus propuestas no sirven para nada y son absurdas. Así que durante tu intervención puedes recopilar los puntos buenos que han mencionado los demás, para que vean que atiendes a lo que dicen y que tienes en alta estima sus opiniones e ideas, y después añade los matices necesarios.

6-Ten iniciativa

No esperes a que todos hayan hablado y te pregunten tu opinión para darla y expresarte porque te restará autoridad y liderazgo. Intenta ser de los primeros o el primero en dar tus opiniones. Dará la impresión de que eres capaz de hilar conceptos de manera rápida y efectiva y esto es una gran cualidad en un líder.

7-Habla sin dudar

Expón tus ideas de manera clara, organizada y sin dudas. Si comienzas a hablar de manera dubitativa y sin seguridad, nadie te tomará en serio. 

8-Usa palabras poderosas

Existen palabras poderosas que pueden ayudarte a captar la atención de tus oyentes. Una de ellas es su nombre. Acostúmbrate a aprenderte el nombre de la gente con la que hablas y úsalo al dirigirte a ellos, todo ello siempre mientras les miras a los ojos. Si por lo que sea no te acuerdas, no pasa nada, pregúntaselo otra vez “perdona, tu nombre me has dicho que era…”. De esta manera, tu interlocutor será más propenso a escucharte porque inequívocamente hablas con él y te has preocupado de saberte su nombre, lo que hace que de partida se sienta más valorado y en mejor posición para escuchar lo que tengas que decir.

9-Escúchate convincente

Si tú no estás convencido, al final tus palabras saldrán endebles, completamente llenas de dudas y no estarás aportando ninguna razón a tus interlocutores por la que merezca la pena tener en cuenta tus ideas. Por ello necesitas creer que lo que vas a decir es realmente valioso y va a aportar algo al proyecto y al resto de personas en la sala. Es la única manera para que puedas intervenir en la sala de manera natural, haciéndote oír, sin transmitir dudas y con una gran seguridad.

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